Espiritualidad

logosanjoseNuestro colegio pertenece a la Congregación de los hermanos de Betharram, fundada por San Miguel de Garicöits.

Dicha congregación tiene una espiritualidad basada principalmente en seguir y hacer la voluntad de Dios; y en una pertenencia y devoción al Sagrado Corazón de Jesús, tratando de seguir los sentimientos de caridad, humildad, mansedumbre, obediencia y amor.

Devoción betharramita a la voluntad de Dios
El P. Garicoïts vivía para la voluntad de Dios. Esta disposición hacia la voluntad de Dios le hizo adoptar como lema para sí mismo y su Congregación estas palabras breves e imperiosas: Fiat voluntas Dei. El F.V.D. La espiritualidad betharramita descansa, ante todo, sobre la voluntad de Dios.

corazonPertenencia betharramita al Sagrado Corazón
En la espiritualidad betharramita, el sagrado corazón ocupa el centro y su presencia es tan indispensable que, suprimido su Aquí estoy, en Betharram quedarían sólo fragmentos dispersos.Ese nombre recuerda tan bien los sentimientos de caridad, humildad, mansedumbre, obediencia, abnegación encerrados en ese primer acto del Sagrado Corazón de Jesús diciendo: ¡Aquí estoy!El objeto de la Congregación es que fue creada para honrar al Sagrado Corazón de un modo peculiar, por la íntima unión de cada miembro en el Sagrado Corazón, y para reproducir la vida y la perfección del Sagrado Corazón en cada miembro.

Reencarnación del Ecce Venio en Betharram

San Miguel de Garicoïts ha distinguido dos orientaciones principales: orientación hacia el padre celestial (obediencia al Padre) y celo por la salvación de las almas.

 

San Miguel GaricöitsIdeal Jesuita e ideal Betharramita

San Miguel se sirvió mucho de la espiritualidad ignaciana.

San Ignacio considera a Dios como Señor soberano, cuya majestad exige servicio perfecto.

San Miguel de Garicoïts se apropió del concepto ignaciano de la soberanía de Dios y su culto de la divina voluntad para hacer de él la base primordial de su idea.

Pero añade una segunda nota de igual importancia, que no figura en San Ignacio: la paternidad de Dios. Esa paternidad constituye uno de los fundamentos de la espiritualidad betharramita con el mismo rango que la soberanía.

El ideal de Betharram posee otro matiz: “Un corazón que sólo ama a Dios y su voluntad, que cifra su felicidad en el reino de Dios y su justicia, y no tiene inquietud por nada más porque el Padre Celestial se encargó de ello, ese corazón posee la verdadera ciencia de la felicidad”.

El ideal betharramita adopta todo el ideal jesuita pero le suma toda la corriente de espiritualidad que fluye del Sagrado Corazón.

escudo viejoEl Espíritu Betharramita

Un ideal es una perfección que hay que realizar, luego una meta que hay que alcanzar.

Un ideal de santidad exige en el sujeto disposiciones apropiadas.

Llamamos espíritu betharramita al conjunto de disposiciones necesarias para la realización del ideal betharramita.

El P. Graricoïts empleó los tesoros y palancas de los santos:

La humildad, que construye únicamente sobre Dios.

La obediencia, que avanza sólo tras los pasos de la voluntad divina.
El amor que no retrocede, sino que avanza siempre con una confianza y una paciencia invencibles.

Sitios para visitar

Capilla San Miguel captura

Capilla Nuestra Señora de Betharram. Capilla San Miguel de Garicöits

 

Humildad Betharramita

  1. Humildad de criatura

Reconocer nuestra condición de criatura. Reconocer nuestra nada

  1. Humildad del Sagrado Corazón

La humildad del Sagrado Corazón es la libre elección de la nada con las consecuencias más mortificantes para su persona divina; y por eso esta humildad adquiere su pleno valor redentor.

“Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón”.

  1. Humildad en los actos

-Búsqueda del último lugar

-Servidores inútiles

-Por debajo de los otros

-Los ministerios preferidos (hacer el bien de un modo desinteresado).

2-Obediencia Betharramita

En virtud del F.V.D., primera fórmula de nuestro ideal, hay que decir de la obediencia betharramita, como de la humildad, que es más que una virtud, pues constituye la esencia misma de esa forma de vida.

-Obediencia imitada del Sagrado Corazón: fijar los ojos en el Sagrado Corazón obedeciendo al Padre celestial.

El Ecce Venio es: “para hacer tu voluntad”.

-Obediencia sin límites. Llevar la obediencia más allá de lo que pide la vida religiosa ordinaria.

-Muerte a la propia voluntad

La consecuencia ineludible de semejante obediencia es la necesidad de la renuncia a la propia voluntad. A los ojos de San Miguel, la voluntad propia es el obstáculo capital para la santidad, el más odioso enemigo de la soberanía divina cuyos derechos usurpa.

-Culto filial de la regla.

Los actos mandados por la regla pertenecen por excelencia al dominio de la obediencia religiosa

3- El amor Betharramita

El amor es el principio vivificador. Inspira y dicta; el amor siempre ha sido la disposición soberana del Sagrado Corazón.