Arte
La propuesta del taller de arte se concibe como un espacio de exploración, expresión y creación, donde los niños pueden desarrollar su sensibilidad, su imaginación y su capacidad de comunicar ideas y emociones a través de distintos lenguajes artísticos. El taller propone un tiempo distinto dentro de la rutina escolar, que invita a detenerse, observar, crear y disfrutar del proceso creativo.
A través de actividades plásticas variadas como el dibujo, la pintura y el trabajo con distintos materiales, los niños aprenden a expresarse libremente, respetando su propio ritmo y estilo. El énfasis no está puesto en el resultado final, sino en el camino recorrido, en la experimentación y en la posibilidad de probar, equivocarse y volver a intentar sin presiones ni comparaciones.
El taller de arte promueve hábitos vinculados a la concentración, la paciencia y la perseverancia, ayudando a los niños a sostener una tarea en el tiempo y a valorar el esfuerzo personal. Al trabajar en un espacio compartido, también se fomentan el cuidado de los materiales, el respeto por el trabajo del otro y la escucha, entendiendo que cada producción es única y valiosa.
Asimismo, el arte se presenta como una herramienta fundamental para el desarrollo emocional, ya que permite canalizar sentimientos, fortalecer la autoestima y ganar confianza en las propias capacidades. El intercambio entre pares favorece el compañerismo, la colaboración y el sentido de pertenencia, construyendo un clima de respeto y cuidado mutuo.