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¿Qué hacemos en SANJO ES MISIÓN?
SANJO ES MISIÓN es una experiencia de voluntariado que se desarrolla en la provincia de Santiago del Estero. Cada año viajamos y nos alojamos durante siete días en el municipio de Villa Robles, en un espacio cercano a una escuela local, donde compartimos la vida cotidiana con niños, niñas y jóvenes desde nivel jardín hasta nivel secundario.
Durante la semana realizamos actividades educativas y recreativas pensadas para el encuentro y el intercambio; leemos cuentos, dibujamos, cantamos, bailamos, jugamos y compartimos distintos espacios de expresión y aprendizaje. Las propuestas se adaptan a las edades y a las dinámicas del lugar, siempre desde el respeto y la escucha.
El trabajo se realiza en articulación con actores locales, instituciones del municipio y personas de la comunidad, entendiendo que cada acción cobra verdadero sentido cuando se construye junto a quienes habitan el territorio y conocen sus realidades.
En ese intercambio, el aprendizaje es mutuo; quienes participamos del voluntariado compartimos saberes, tiempo y presencia, y al mismo tiempo aprendemos de las experiencias, miradas y modos de vivir de la comunidad que nos recibe.

¿Qué significa SANJO ES MISIÓN para nosotros?
SANJO ES MISIÓN no es solo un viaje ni una acción puntual. Es una experiencia que nace del compromiso real con el otro y se construye en comunidad. Surge del trabajo conjunto entre alumnos y docentes, y se fortalece especialmente a partir de la iniciativa de los estudiantes de nivel secundario, que impulsan con entusiasmo la participación en acciones organizadas, respetuosas y con sentido.
Para nosotros, no se trata de “ir a ayudar”, sino de compartir tiempo, de estar presentes, de escuchar y de acompañar procesos que ya existen en cada comunidad. Creemos que la solidaridad no se impone ni se improvisa, sino que se aprende y se vive en el encuentro cotidiano.
SANJO ES MISIÓN propone un voluntariado que combina compromiso y cercanía, responsabilidad y alegría. Entendemos que la empatía, el respeto y la presencia son tan importantes como cualquier acción concreta. Cada experiencia deja huella, no solo en los lugares que visitamos, sino también en quienes participamos, porque nos transforma como personas, como grupo y como comunidad educativa.
